26 de mayo de 2017

Cada día, cada semana, cada mes, asistimos a una vuelta de tuerca más por parte de quienes, empecinados, no paran de amenazar al resto de la sociedad política española con la independencia de Cataluña. Ya no sólo se trata de la orquestación preparada por el nacionalismo fraccionario para lograr que el llamado Pacto Nacional por el Referéndum –formado, al parecer por partidos y organizaciones favorables al mismo– haya recogido más de quinientas mil firmas, porque, por otra parte, esta cifra es insignificante al lado de los 46.468.102 de españoles. Pero estas presiones –que cuentan incluso con la ayuda directa o indirecta de partidos que se presentan como opciones políticas nacionales– están orientadas a debilitar la voluntad y firmeza de los españoles y a conseguir doblegarlos a base de una insidiosa insistencia.

Ante los acontecimientos más recientes, desde DENAES no hacemos varias preguntas. ¿Cómo interpretar el ofrecimiento de Rajoy a Puigdemont para debatir «su referéndum» en el Congreso? ¿Acaso nos estaría permitido pensar que a partir de ahora podría darse el comienzo de una fase de distensión que llevaría las aguas a sus cauces –porque hablando se entiende la gente–, quizás haciendo comprender al nacionalismo fraccionario la imposibilidad política de su programa y, por ende, la constitución de un nuevo consenso que llevase a disfrutar de una larga etapa, sin las repetidas tensiones nacionalistas un día tras otro? ¿Habremos de vivir con este problema como con una enfermedad crónica que, al fin y a la postre, acabaría con la salud del mismo cuerpo político de la Nación?

Lo cierto es que, efectivamente, el presidente del Gobierno de la nación ha invitado formalmente al presidente de la Generalitat para que presente y debata «su referéndum de independencia de Cataluña» en el Congreso. Al parecer, lo que se espera es que el señor Puigdemont cumpla los trámites reglamentarios y presente su propuesta a las Cortes Generales. De hecho, se tiene el precedente del año 2005, cuando Juan José Ibarreche, a la sazón presidente del gobierno autonómico vasco, presentó su propuesta de Estatuto que terminó siendo rechazada por la Cámara. La oferta de Rajoy a Puigdemont cuenta con el apoyo del PSOE y de Ciudadanos, e incluso de la marca de Podemos en la comunidad catalana. Sin embargo, la estrategia del nacionalismo fraccionario con Puigdemont a la cabeza parece ser otra. Porque, como ya es sabido, su visita a Madrid –facilitada, como no podía ser de otra manera, por la alcaldesa de la Villa– no es precisamente para entrevistarse con ningún representante del Gobierno, y pactar los plazos de su intervención en el Congreso, sino para impartir una conferencia en la capital de España cuyo significado principal sería el de servir de ultimátum de un referéndum independentista. Todo ello pone de manifiesto, pero, a estas alturas, sorprendiendo a muy pocos, el hecho según el cual tampoco hablando se entiende la gente.

Hay quien ve en las actuaciones de Mariano Rajoy una jugada táctica para –se dice– cambiar el paso del nacionalismo secesionista y desbaratar sus planes. Sin embargo, desde DENAES, no podemos confiar en esta suerte de interpretaciones por su ingenuidad, y porque pierden de vista el horizonte en el que está instalado el nacionalismo fraccionario. Hay que tener claro que el programa del nacionalismo catalán persigue la secesión de España y no cejará nunca en el empeño de conseguir sus fines en la coyuntura más apropiada.

Seguramente, ahora, habrá que dar los pasos que se están dando –de necesidad– porque será más prudente que mover otras fichas, pero si Puigdemont sigue con su programa de referéndum independentista ¿cuál será el siguiente paso? El gobierno de la nación insiste en la defensa de la unidad de España y en el respeto a la soberanía nacional, lo que es tranquilizador para millones de españoles. Desde DENAES aplaudiremos –mientras dure– esta firmeza. Con todo, se hace necesario articular una serie de medidas suficientes que puedan servir como mecanismos disolventes del nacionalismo fraccionario allá donde brote. Estas cuestiones habrán de ser pensadas seguramente para el largo plazo y, con toda seguridad, será muy difícil articularlas y llevarlas adelante en el engranaje de las distintas capas del poder político. Pero sin estas medidas toda acción política orientada a la eutaxia de la nación no sería otra cosa que pan para hoy y hambre para mañana.

  • 1ro de mayo de 2017, por DENAES

    El soberanismo catalán y las relaciones exteriores de España

    Toda sociedad política que quiera salvaguardar su duración en el tiempo, ocupando un lugar en el sistema de las naciones, habrá de perseverar en el cuidado de los mecanismos y resortes, sistemas de alianzas y contactos políticos que posibiliten una orientación en tal sentido. Las fuerzas susceptibles de erosionar el lugar de una nación hasta obligarla a desplazarse de su sitio, cuando no a conseguir su desaparición del propio sistema de naciones, son variadas y proteicas, y no sólo tienen por qué (...)

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  • 26 de abril de 2017, por DENAES

    Abril 2017 – miércoles 26

    La soberanía en la Constitución española

    Texto para el Observatorio de la Nación

    El punto de partida del análisis de la titularidad de la soberanía en la Revolución Francesa, según Ramón Máiz, debe ubicarse, por fuerza, en la interpretación canónica de la misma proporcionada por Carré de Malberg. Por más que sea muy conocida, dice, conviene recordar que la distinción entre soberanía nacional y soberanía popular formulada por este autor francés, no se agota en deducir muy diferentes efectos jurídico-políticos según se residencie la soberanía en el pueblo o la nación. Así, continúa, la (...)

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  • 16 de abril de 2017, por DENAES

    Alardes contra la bandera de España

    Prácticamente desde sus inicios, la democracia española viene asistiendo, año tras año, coincidiendo con la proximidad de la fecha que se toma como comienzo de la II República, a una suerte de alardes en los que la bandera tricolor republicana cobra un protagonismo especial. Pareciera como si después de 78 años del fin de la Guerra Civil Española fueran los propios republicanos que habían participado en la contienda en cuanto que protagonistas activos de la misma República quienes sujetando hoy las (...)

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  • 29 de marzo de 2017, por DENAES

    Marzo 2017 – jueves 30

    La España deshabitada y la nación política

    Texto para el Observatorio de la Nación

    En las últimas décadas, se vienen sucediendo con cierta frecuencia expresiones como las de «pueblos fantasma de España», «la España vacía», «la España deshabitada» o «la España terminal» asociadas a otras como «Teruel existe», «la otra Guadalajara» o «Soria ya» para referirse al fenómeno de la despoblación del solar hispano y del envejecimiento rural. El tándem despoblación y envejecimiento se presenta, así, como uno de los problemas más graves de nuestra nación y que más acuciantemente reclama soluciones (...)

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  • 25 de marzo de 2017, por DENAES

    Diálogo de sordos

    «En democracia no existe el derecho a no dialogar. Nosotros ya estamos sentados en la mesa. ¿Van a tardar mucho los demás invitados? Es más: ¿van a venir? Las diferencias solo separan y dividen si no se quiere acordar la forma de resolverlas». Estas son palabras de Carlos Puigdemont y Oriol Junqueras en la carta que ambos publicaron en el diario El País el lunes de esta semana. Todo un despliegue de hipocresía. Además de un verdadero alarde de cinismo, mentiras y metafísica. Nada falta en sus (...)

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